Mario Vargas Llosa, en «Elogio de la lectura y la ficción»


Mario Vargas Llosa, en «Elogio de la lectura y la ficción»:

«...leer es protestar contra las insuficiencias de la vida. Quien busca en la ficción lo que no tiene, dice, sin necesidad de decirlo, ni siquiera saberlo, que la vida [...] debería ser mejor.»

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La creatividad surge de hallar –pensando diferente del resto– ideas absurdas, para así nuevamente pensarlas y darles coherencia.

Ahí la importancia de la Lógica: porque sólo con ella es posible tanto hallar los absurdos como obtener la coherencia.

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viernes, 26 de septiembre de 2014

¿CÓMO LEER POEMAS? DIAGRAMAS PARA LA CONSTRUCCIÓN Y EL ANÁLISIS POÉTICO

La Realidad es la Poesía de la Poesía misma; la Poesía es la Realidad de la Realidad misma. Esto podrá observarse con el siguiente diagrama, basado en el texto «¿Cómo escribir un poema?»; 3 de Agosto de 2014:


Analizando detenidamente, están la Realidad y el poema al comienzo y al final del proceso de construcción poética, éste formándose por todos los bloques restantes. Con ello se pretende decir que la Realidad se transforma en poema, pero no deja de ser la misma Realidad, esto es, si el poema forma parte de la Realidad (porque el poema exista), el proceso poético sólo hace que la Realidad se represente a sí en otra faceta de ella misma.

El diagrama presentado no sólo sirve para escribir poemas, sino también para leerlos. Y podría pensarse que el lector comienza desde el bloque diciendo «Leer versos planteados», pero no es así. En realidad comienza desde el bloque diciendo «Realidad», porque, como ya se mencionó, el poema sigue siendo parte de la Realidad.

Sólo que, además, a todos los bloques se agregará la palabra «identificar», es decir, como se muestra en el siguiente diagrama:


La labor del lector es, entonces, la de identificar los aspectos más esenciales de un poema, intentando tener la perspectiva del poeta, como si el lector fuese quien ha escrito la obra. En ello radica la dificultad –no imposibilidad– al leer un poema: porque es difícil encontrar lectores que hagan un esfuerzo incluso sobrehumano para situarse en donde el poeta al momento de escribir. En bastantes ocasiones es difícil entender las ideas ajenas, de ordinario; con mayor razón será aún más difícil entender un poema: porque se requiere necesariamente pasar del bloque diciendo «Identificar las ideas que el poeta quiso dar a entender». Mientras no se realice un esfuerzo incluso sobrehumano para entender las ideas ajenas, menos aún será posible entender un poema.

O bien, podría comenzarse a entender a los demás en sus pensamientos por medio de la Poesía. Porque de la práctica nace el maestro, y es posible que leyendo poemas, entendiéndolos, de tantos, se convierta en facilidad lo que antes era dificultad, ya no sólo con la sencillez de la Poesía, sino para todo lo que sea de índole ajena: sentimientos, padeceres, anhelos, esperanzas, proyectos, intenciones..., todo. Y aunque es obligación del poeta deseando ser comprendido el hacer uso o desuso de las palabras adecuadas para hacer más comprensibles sus poemas, así como el uso o desuso de los recursos estéticos que vuelvan atractivos sus escritos, el poema deja de ser responsabilidad suya en el momento en que otro se dispone a leerlo y a entender o desentender lo que quiera al respecto.

Así, el poema es la Realidad en sí misma, vista desde otra perspectiva que la Realidad permite plantear, puesto que la Literatura es aprehender a la Realidad, mientras ésta nos permita aprehenderla a través de la Literatura.

26 de Septiembre de 2014


ANEXO: EJEMPLO PARA LA LECTURA DE UN POEMA

NI MÁRTIR NI VERDUGO
de Miguel de Unamuno

Busco en la guerra paz, paz en la guerra,
el sosiego en la acción y en el sosiego
la acción que labra el soterraño fuego
y que en sus entrañas bajo nieve encierra

nuestro pecho. Rodando por la tierra,
al azar claro del destino ciego,
vida en el juego, y en la vida juego
buscando voy. Pues nada más me aterra

que tener que ser águila o tortuga
condenado a volar o bajo el yugo
del broquel propio a que no cabe fuga,

y pues a Dios entre una y otra plugo
dar a escoger a quien sudor enjuga;
ni mártir quiero ser ni ser verdugo.

  1. Antes que nada, se recomienda leer de corrido, sin entender de momento mucho (o quizá mucho, eso depende del lector) del poema. Esto para entender la Realidad física y retórica del poema, es decir, cómo se escucha y qué tipo de palabras fueron empleadas

  2. Una vez leído, intentar identificar las ideas: guerra en la paz y paz en la guerra; vida en el juego y en la vida juego; tener que ser águila o tortuga (entendiendo que las águilas pueden cazar tortugas); ni mártir ni verdugo. El poeta está sometido a escoger, a elegir, y de ahí que Unamuno emplee tanto la contraposición de una situación y su contraria. Posiblemente él se vio involucrado en una situación donde tuviera que tomar partido por una u otra causa política, o algo semejante.

  3. Sobre la estructura, hay un orden muy definido, que en Poesía se conoce como soneto. Incluso sin haberlo leído, es fácil observar que se trata de un soneto. Por lo general, tienen la siguiente forma:

    Texto Texto Texto ... Rima
    Texto Texto Texto ... Otra rima
    Texto Texto Texto ... Otra rima
    Texto Texto Texto ... Rima
     
    Texto Texto Texto ... Rima
    Texto Texto Texto ... Otra rima
    Texto Texto Texto ... Otra rima
    Texto Texto Texto ... Rima
     
    Texto Texto Texto ... Alguna rima
    Texto Texto Texto ... Alguna otra rima
    Texto Texto Texto ... Alguna rima
     
    Texto Texto Texto ... Alguna otra rima
    Texto Texto Texto ... Alguna rima
    Texto Texto Texto ... Alguna otra rima

    Con 11 sílabas en cada verso, generalmente.

    Las rimas fueron señaladas en el poema de Unamuno con itálicas, subrayado o negritas. El soneto es considerado en Poesía como la estructura poética más atractiva a los lectores, tanto por la brevedad con que cuenta, como por la definición tan precisa del ritmo y de la rima.

  4. La mayoría de los versos planteados posee, como ya se mencionó, una contraposición de ideas contrarias con tal de representar la inevitable necesidad a la cual Unamuno debió estar sometido, y a la cual suelen estar sometidas las personas, de elegir. Esta última generalización hacia toda la humanidad no está hecha en vano porque Unamuno escribe algo a lo cual todos estamos esclavizados:

    [...]
    al azar claro del destino ciego,
    [...]

    La incertidumbre sobre el futuro es inevitable, y debemos escoger entre sabernos títeres del azar o creernos constructores de un destino imposible de vislumbrar.

    Incluso Unamuno ruega a Dios, o place a Dios (y pues a Dios [...] plugo), concediéndole a Dios el gusto de «dar escoger a quien sudor enjuga», haciendo referencia a él, como se suele hacer referencia a uno mismo en textos eclesiásticos. Por ejemplo, se puede decir al rezar «ruego por los que se encuentran en desgracia», y bajo una filosofía cristiana, uno incluso puede estar igual o en mayor desgracia, pero uno pide en favor de los demás a manera de sacrificio propio: antes a otros que a mí. Por eso Unamuno plantea «dar escoger a quien sudor enjuga», faltando el implícito «como yo que en ésas ando al enjugar el sudor porque estoy en la difícil situación de tomar partido por algo». Así, Unamuno era un hombre muy religioso pidiendo a Dios por otros en igual situación que él, así como pide por él mismo.

  5. Dado que es un soneto, y se trata de un escritor experimentado (Unamuno es uno de los más importantes escritores de la lengua española en el siglo XX), es claro que todos los aspectos del poema le fueron agradables al oído, esperando, además que sonaran agradables a Dios y a sus lectores.
     
    Por supuesto, a la manera de escribir de Unamuno puede que se tengan dificultades serias para entender sus versos: solamente el verbo «placer» conjugado a «plugo» es extraño hoy día en que se conjuga a «plazco», lo cual muestra, en parte, las características del vocabulario de la época, pero también las características de soneto que ponen en dificultades al poeta, porque ajustarse a la rima y al ritmo escogidos no suele ser sencillo.

  6. En resumen, considerando que no quiso dar a entender nada más que los aprietos en que él se hallaba al escoger entre uno y otro partido, rogando al amado Dios que le ayudase a elegir –por ahora quien escribe el presente análisis (yo) se señala ni creyente ni ateo, a la vez que carece de un Dios al cual rogar para escoger o una u otra, todo esto para que no se piense que antes que promover la Poesía se busca promover alguna religión–, queda por apreciar la belleza del soneto, de por sí atractivo por serlo, pero también atractivo por los juegos de palabras empleados.
     
    Personalmente, quien escribe el presente análisis piensa que el verso «vida en el juego y en la vida juego» es bastante sobresaliente, al igual que todos aquellos donde se tienen absurdos aparentes, como «azar claro del destino ciego», pero que en realidad son bastante lúcidos, y por ello este poema fue seleccionado para hacer de ejemplo tras las explicaciones sobre cómo leer poemas, y del resumido método para escribirlos.

Cabe mencionarse, finalmente, que estos métodos de construcción y análisis poético no se restringen a la Poesía: si en realidad el proceso de construcción se modifica levemente, sobre todo en los tres bloques posteriores a las «Ideas», es posible implementarlo a la prosa, a la Literatura en general, y en sí a cualquier «cosa» que proceda de la creatividad humana, sea científica o artística.
 
 

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